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SOLUCIONES QUE ACOMPAÑAN SU CRECIMIENTO.

Efecto inmediato en Impuesto a las Ganancias de las empresas de la Variación del Tipo de Cambio

Introducción:

Con la abrupta variación del tipo de cambio del billete estadounidense que se suscitó en nuestro país entre los meses de Julio de 2013 y Enero de 2014, con una variación del orden del 46% entre ambos meses, pero con un impacto mayor en el mes de enero de 2014, se produjeron reajustes y distorsiones varias en nuestra  economía, en los precios, en  los costos, etc.

Más allá de las denominaciones adoptadas por los diferentes actores económicos, lo cierto es que se produjo, fundamentalmente luego del mes de enero, un ajuste de precios generalizado.

A los fines de ingresar al análisis puntual del posible efecto tributario en este año/ejercicio de estas variaciones, es necesario introducir ciertas pautas y parámetros generales.

En primer lugar en nuestro país, en plena vigencia de la ley de convertibilidad se dejó de practicar el ajuste por inflación, tanto en los Balances de las empresas, como el denominado Ajuste por inflación impositivo.

Hacia el año 2002, luego de la devaluación operada en aquel año, se practicó este ajuste inflacionario en estados contables de las empresas, no obstante, con posterioridad se establece la prohibición, tanto a nivel impositivo como a nivel contable.

En Argentina, las normas contables son dictadas por la Federación Argentina de Consejos Profesionales de Ciencias Económicas. En los últimos años, se han seguido los lineamientos de las normas internacionales, las denominadas NIIF. Estas, establecen entre otras cuestiones,  la necesidad de practicar el ajuste por inflación de los Estados Contables cuando se sucedan determinados hechos o situaciones, como por ejemplo la variación del índice de precios en tres ejercicios que supere el parámetro del 100%. Entre otros, además debe evaluarse que haya correcciones generalizadas de precios y/o salarios, que los fondos en moneda nacional se inviertan inmediatamente en moneda extranjera o activos no monetarios, etc.

Obviamente, que estas variaciones deben tener su base estadística en los índices de precios oficiales, los cuales deben ser representativos de la realidad, cuestión que no ha sucedido en los últimos años en nuestro país.

Efecto Tributario:

La no aplicación del ajuste por inflación, sumado a falta de actualización de tablas, mínimos, escalas de tributación, y demás atrasos, tiene como efecto directo una mayor y continua recaudación impositiva, ya que la misma se da sobre los valores nominales en pesos. Pareciera, de algún modo, que ha sido en esta materia una decisión gubernamental no reconocer los efectos inflacionarios en los Estados Contables o en las Declaraciones Juradas del Impuesto a las Ganancias en pos de sostener los niveles de  recaudación.

El continuo incremento de precios, ha influido notablemente en los últimos años, en las decisiones empresariales con respecto al mantenimiento de stocks de bienes de cambio, es decir, mantenerse al resguardo de la inflación sosteniendo niveles de stocks altos. Esto se ha dado en general en todos los rubros, y fundamentalmente en los Productores Agropecuarios que ven al grano, soja en mayor medida, como la moneda de cambio que los resguarde del efecto inflacionario. También se da en empresas industriales, que intentan mantenerse resguardadas mejorando sus niveles de stocks.-

Aquellos que sostienen niveles altos de Stocks, tendrán un notable impacto del Impuesto a las Ganancias, motivado en la revaluación de estas tenencias, por el efecto de la devaluación, y obviamente por la falta de aplicación del ajuste por inflación en los componentes de gastos y costos.

El impacto directo será la tributación del impuesto sobre una ganancia no realizada, o sea sobre un resultado proveniente de una tenencia, pero además dicho resultado también es ficticio, ya que no se permite ajustar todas las variables (los costos)  a una moneda homogénea.

El riesgo, de terribles consecuencias, si no se adoptan las medidas pertinentes, será una tributación excesiva del Impuesto a las Ganancias, con el consecuente impacto directo e indirecto vía los anticipos que se generarán  para el próximo ejercicio, consumiendo a mediano plazo el capital de la empresa.-

Conclusión:

Nos preguntamos cual es el límite, hasta donde el Estado sostendrá en base a la inflación los niveles de recaudación que le permitan mantener sus ingresos asegurados. No solo basta con una reforma tributaria, la cual es muy necesaria, sino que habría que empezar a pensar en sostener el capital de trabajo de las empresas, sin ello no hay fuentes de trabajo.

C.P. Sebastián J. López